A menudo, cuando hablamos de proteger nuestro cerebro, la conversación se inclina hacia soluciones farmacológicas o intervenciones paliativas una vez que el síntoma ya es evidente. Sin embargo, la evidencia científica más reciente subraya que la prevención activa es nuestra herramienta más potente. Recientemente, un meta-análisis publicado en Frontiers in Public Health (Liu et al., 2026) ha aportado luz sobre el impacto real de los ejercicios tradicionales mente-cuerpo (TMB