La búsqueda de alternativas no farmacológicas para frenar el impacto del deterioro cognitivo es uno de los campos más dinámicos de la neurociencia actual. Entre las opciones más prometedoras se encuentran las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (NIBS). Recientemente, se ha publicado un meta-análisis en Neurological Sciences (2026) que arroja luz sobre la eficacia de estas herramientas en pacientes con enfermedad de Alzheimer (EA) y deterioro cognitivo leve (DCL). A